domingo, 17 de enero de 2010

YA NO TENEMOS PROBLEMAS

Después de ver las imágenes de la tragedia de Haití creo que sinceramente ya no tenemos problemas. La crisis económica, los pagos pendientes, el trabajo de todos los días quedan mucho más pequeños, como los cadáveres de los críos amontonados en las fosas comunes improvisadas.


La pobreza tiene la mala costumbre de atraer más desgracias para aumentar su propia miseria. No sé cómo es posible que las desgracias se ceben tanto, donde más daño hacen. Parece que no se molestan en soplar nada más que sobre las casas de paja de los pobres. Ahora después de que los medios de comunicación nos relaten la crónica del horror y la destrucción, pienso en mis problemas y sólo pueden quedar en un segundo plano, como si ya no tuvieran importancia.

Todos podemos ayudar a esa pobre gente a través del medio que más nos guste o como mejor nos parezca, pero a lo mejor nos podemos ayudar a nosotros mismos. Cuando nos enfrentemos a los problemas de todos los días, podemos recordar a los pobladores de Haití seguro que esos mismos problemas no lo son tanto.


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